Pasión: Describe la belleza de un encuentro fulminante entre dos personas, pero no se limita a eso. Está en la excitación de lo inesperado, en el deseo de hacer algo con fervor, en la certeza de que se va a conseguir realizar un sueño. La pasión hace que uno deje de comer, de dormir, de trabajar, de estar en paz. Mucha gente se asusta porque, cuando aparece, derrumba todas las cosas viejas que encuentra. Nadie quiere desorganizar su mundo. Por eso, mucha gente consigue controlar esta amenaza, y es capaz de mantener en pie una casa o una estructura que ya está podrida. Son los ingenieros de las cosas superadas. Otra gente piensa exactamente lo contrario: se entrega sin pensar, esperando encontrar en la pasión las soluciones para todos sus problemas. Descarga sobre la otra persona toda la responsabilidad por su felicidad, y toda la culpa por su posible infelicidad. Está siempre eufórica porque algo maravilloso sucedió, o deprimida porque algo acabó destruyéndolo todo. Apartarse de la pasión, o entregarse ciegamente a ella,¿cuál de las dos actitudes es la menos destructiva?
martes, 3 de agosto de 2010
domingo, 25 de julio de 2010
Marta
Después de pasar ocho años en mi estudio de Plaza España, he cambiado la alfombra de cebra por un loft en Hollywood (...)
Mi sueño, el de toda actriz.
Aquí las alfombras son rojas, la comida basura y las tarjetas doradas.
Aquí los sueños se cumplen para unos pocos, los demás nos pasamos mañanas enteras en la cola de un casting en el que ni me mirarían si confesara la edad que tengo...
domingo, 18 de julio de 2010
Enough, enough now
Intentando escapar del presente me muero de la nostalgia imaginando un futuro que no llega (...)
LLevo demasiado tiempo atrapado en el círculo, pensando en salir y en lo maravilloso que será, pero no lo hago, sigo dando vueltas en el laberinto... dejándome llevar...
¿Soy yo o todos usamos el futuro para escapar del presente sin que nunca hagamos nada?
Hoy voy a cambiar algo, tengo un plan:
Meta 1: Dejar de hacer mías a las personas que me rodean.
martes, 13 de julio de 2010
domingo, 11 de julio de 2010
Infiel
Ponerse colonia cara (la mas cara de la tienda), vestir elegantemente, cortarse las uñas, cortarse el pelo, cortarse los pelillos de la nariz y de las orejas, reservar una mesa discreta en un restaurante caro, lavar el coche, cambiarse de calzoncillos, lavarse los dientes, citar a Antonio Gala, decirle que esta guapísimo (aunque sea una mentira de tamaño descomunal), pagar discretamente la cuenta del restaurante y del hotel, cogerle de la mano e interesarse por sus sentimientos, decirle que lo volverás a llamar (aunque sea mentira).
viernes, 2 de julio de 2010
Historias de amor...
A veces me olvido un poco de todo lo que no tengo, de lo que quiero conseguir... y me fijo en la suerte que tengo tener al lado a ciertas personitas. Gracias a estos ratitos musicales y a tantas otras charlas en el vida&café, o en tu casa Javier, las putadas son menos malas... Y los sueños parecen más cerca.
El eterno diálogo
-¿Te vas?
- Ya sabías que me iba a ir.
- Sí, pero esperaba que cambiaras de opinión.
- ¿Por qué? Ese es el peligro de tener falsas expectativas.
- Las expectativas no tienen por qué ser falsas. ¿Qué hay de malo en tener expectativas? ¿Acaso no puedo pretender algo mejor?
- Quieres decir que lo que ofrezco no es suficiente.
- Quiero decir que se puede desear algo más.
- Yo prefiero valorar lo que ya tengo.
- Tú prefieres no desear algo más por miedo a no conseguirlo.
- Estoy en mi derecho, ¿no?¿Pero desde cuándo piensas por mí?
- Desde que no me dices lo que quieres y tengo que suponerlo.
- Pues no supongas y pregúntame.
-¿Qué es lo que quieres?
- Ahora mismo, me tengo que ir.
- ¿Lo ves? Siempre evasivas...
- No es una evasiva, es lo que quiero en este momento, no me culpes por no desear lo mismo que tú.
- Que casualidad que cuando quieres quedarte, entonces deseas lo mismo que yo. Lo que pasa es que tiene que ser cuando tú quieras, cuando tú lo necesites. En cambio, cuando yo te pido que te quedes...te vas.
- Si no quieres recibirme eres libre de decírmelo.
- No se trata de eso. Se trata de que alguna vez cedas tú también. Eso es lo que hace la gente que se quiere.
-¿De verdad crees eso? ¿Te gustaría que alguien a quien amas tuviera que "ceder" para ti?¿Eso te da más tranquilidad? Puede que sí, pero no te dará más amor.
- No soporto la gente egoísta.
- Y yo no soporto los reproches.
- Sólo sé que todo tiene un límite y si sales por esa puerta, será mejor que no vuelvas.
- Si es eso lo que quieres...
- Lo que quisiera es que te quedaras... que sintieras lo mismo que siento yo.
- Eso es imposible, no puedo ser y sentir como tú quieres, sólo puedo ser yo mismo.
- Pues tu forma de ser me hace daño. Es como si despreciaras lo que siento por ti.
- Te recuerdo que no soy yo quien está poniendo condiciones.
- La única condición que he puesto es saber que me amas.
- ¿Y lo sabrás si me quedo? Lo dudo mucho. Después querrás otra cosa y al final nunca nada será suficiente.
-¿Es que tú no necesitas nada de mí?
- No confundas amor con necesidad.
- Siempre tienes una frase para todo. Tu cabeza es rápida pero tu corazón es lento.
- Tal vez sí haya algo que necesite... que me acepten tal y como soy. Adiós, amor
- Ya sabías que me iba a ir.
- Sí, pero esperaba que cambiaras de opinión.
- ¿Por qué? Ese es el peligro de tener falsas expectativas.
- Las expectativas no tienen por qué ser falsas. ¿Qué hay de malo en tener expectativas? ¿Acaso no puedo pretender algo mejor?
- Quieres decir que lo que ofrezco no es suficiente.
- Quiero decir que se puede desear algo más.
- Yo prefiero valorar lo que ya tengo.
- Tú prefieres no desear algo más por miedo a no conseguirlo.
- Estoy en mi derecho, ¿no?¿Pero desde cuándo piensas por mí?
- Desde que no me dices lo que quieres y tengo que suponerlo.
- Pues no supongas y pregúntame.
-¿Qué es lo que quieres?
- Ahora mismo, me tengo que ir.
- ¿Lo ves? Siempre evasivas...
- No es una evasiva, es lo que quiero en este momento, no me culpes por no desear lo mismo que tú.
- Que casualidad que cuando quieres quedarte, entonces deseas lo mismo que yo. Lo que pasa es que tiene que ser cuando tú quieras, cuando tú lo necesites. En cambio, cuando yo te pido que te quedes...te vas.
- Si no quieres recibirme eres libre de decírmelo.
- No se trata de eso. Se trata de que alguna vez cedas tú también. Eso es lo que hace la gente que se quiere.
-¿De verdad crees eso? ¿Te gustaría que alguien a quien amas tuviera que "ceder" para ti?¿Eso te da más tranquilidad? Puede que sí, pero no te dará más amor.
- No soporto la gente egoísta.
- Y yo no soporto los reproches.
- Sólo sé que todo tiene un límite y si sales por esa puerta, será mejor que no vuelvas.
- Si es eso lo que quieres...
- Lo que quisiera es que te quedaras... que sintieras lo mismo que siento yo.
- Eso es imposible, no puedo ser y sentir como tú quieres, sólo puedo ser yo mismo.
- Pues tu forma de ser me hace daño. Es como si despreciaras lo que siento por ti.
- Te recuerdo que no soy yo quien está poniendo condiciones.
- La única condición que he puesto es saber que me amas.
- ¿Y lo sabrás si me quedo? Lo dudo mucho. Después querrás otra cosa y al final nunca nada será suficiente.
-¿Es que tú no necesitas nada de mí?
- No confundas amor con necesidad.
- Siempre tienes una frase para todo. Tu cabeza es rápida pero tu corazón es lento.
- Tal vez sí haya algo que necesite... que me acepten tal y como soy. Adiós, amor
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



